domingo, 27 de noviembre de 2011

Desde hoy, un ex-fumador.

Este fin de semana, acabo de tomar una decisión importante. Si cabros, aunque no lo crean, voy a dejar este vicio de multitudes. ¿Por qué? Varias razones, entre ellas me voy a ahorrar un montón de dinero y ya me están surtiendo efecto las antipropagandas que vienen en las cajetillas.


 Hace un rato se lo conté a una amiga, me dijo -esto hay que celebrarlo- a lo que yo le respondí: -¿pero cómo? si sin cigarro no puede haber celebración posible, y no celebrar me pone triste y es bien sabido que la tristeza se pasa mejor con un cigarro. La tristeza me da angustia y la angustia sin cigarro es doble angustia. Bien lo tiene sabido quien fume o haya fumado alguna vez en su vida. Todo puede, y debe ser acompañado por un cigarro.
¿Ven? ya me esta dando nostalgia y no llevo ni si quiera un día. Sé que los primeros serán espantosos y no voy a poder pensar en otra cosa. Espero que no cambie mi carácter, así que quién lea esto, ya está avisado, no me busque porque me va a encontrar. Porque por lo que sé, la falta de nicotina influye bastante en los grados de irritabilidad en el organismo. Así que no me saquen el mal genio por favor.
Como si fuera poco, todos sabemos que los mejores personajes de películas, libros y series fuman. Acuérdense del tipo de la película Casablanca, Al Pacino en todas sus películas o el Cumpa de Condorito, todos los personajes bacanes fuman, sin excepción. Queda claro que dejar de fumar lo hace a uno menos interesante y mas aburrido. En conclusión, los no fumadores valemos callampa.
Ya comienzo a pensar que los cumpleaños, carretes o cualquier celebración ya no serán lo mismo. Las penas no serán lo mismo, el café, los roncola, ya nada tendrá sentido sin mi cilíndrico amigo. Más que mal, fueron bastantes años de compañía y fidelidad ininterrumpida.
En fin. El cigarro a muerto para mi. Desde hoy en adelante seré un viudo y desdichado recordándolo por el resto de mis días. Creo que le haré un altar para recordarlo, con sus cenizas (jajaja). Tendré que conformarme con mirar a sus compañeros, en permanente combustión en boca de otros, disfrutando de uno de los mayores placeres que puede existir. Para ellos, mi más profundo desprecio por la envidia que me van a generar.

lunes, 3 de enero de 2011

Otra recomendación para el baño.

No puedo creer que existan en muchos baños públicos (y también en algunas casas) esos cartelitos de "No arroje el papel al WC", y que pretendan que los tires en el bote de basura. Es una locura y una asquerosidad atroz. Quiero evitar lo escatológico pero... los pedazos de papel higiénico usado tienen adheridos los restos de lo que uno se limpia. ¡¡Y eso queda ahí!! ¡¡A veces ni tapa tienen!! Pero igual, aunque esté tapado, es como dejar un pedacito de caca en el basurero. 


Señores/as: el papel higiénico se tira en el inodoro. Y no me vengan con que se tapa o ese tipo de estupideces, porque cualquiera sabe que lo que tapa el inodoro no es el papel sino esos trozos XXL de 5 cm. de diámetro que se resisten a partir. Así que si quieren poner un cartel para evitar que se tape el inodoro, en vez de pedir la asquerosidad de dejar el papel enmierdado en un basurero, que lo reemplacen por uno que diga: "Estimado defecante, tenga a bien cagar finito. Gracias".